Braganza (Portugal)

Desde hace poco tiempo, en la autopista que une Benavente y Zamora, podemos ver el panel indicador de la salida a Braganza, en Portugal. La curiosidad por visitar esta ciudad del norte del país vecino fue en aumento y finalmente decidimos hacer este viaje. Braganza es la capital de la provincia de Trás-os-Montes e Alto Douro fronteriza con Zamora y Orense. La zona no tiene la importancia turística de Lisboa, Oporto, Coimbra o el Algarve, pero como veremos es una ciudad con un importante pasado histórico que podemos apreciar en todos sus rincones. 

La distancia de Zamora a Braganza es de aproximadamente 100Km que se recorren en apenas una hora. El tramo español es una carretera en bastante buen estado y cruzando la frontera se transforma en una autopista. Tenemos suerte… hasta Braganza no encontramos ningún peaje.

En los últimos años la ciudad está intentando recuperar su pasado esplendor superando el declive económico y el olvido de esta región portuguesa. Para conseguirlo se creó el Instituto Politécnico de Braganza . El IPB es un centro educativo y de investigación técnica de referencia en Portugal.

 

Entramos en Braganza por la zona industrial y más moderna; desde aquí nos encaminamos al centro histórico de la ciudad que  se encuentra entre la ciudadela amurallada y la plaza de la Catedral. Un entramado de calles estrechas y empinadas de gran belleza, como las que podemos encontrar en otras ciudades portuguesas situadas en la frontera con España.

 

La ciudadela amurallada de Braganza está perfectamente conservada. La muralla rodea un recinto lleno de pequeñas casas blancas con tiendas, restaurantes y museos que nos harán pasar un día inolvidable. En el centro de la ciudadela se encuentra la torre del homenaje, en cuyo interior podemos visitar el Museo Militar. Es una visita muy interesante porque nos permite conocer la historia de Portugal desde su origen como nación en 1143 (Tratado de Zamora) hasta el fin del periodo colonial en los años 60 del pasado siglo XX. La muestra incluye uniformes y armamento utilizados realmente por los soldados portugueses durante todos estos siglos; así como objetos procedentes de las guerras coloniales en África.Todo el recinto está perfectamente conservado y en él se recrea el ambiente de la época. 

 

Dentro del recinto podemos visitar también el Museo Ibérico de la Máscara y del Traje. Inaugurado en el año 2007, es una iniciativa conjunta del Ayuntamiento de Braganza y la Diputación de Zamora. Se incluyen muchos trajes, máscaras y objetos relacionados con las fiestas de invierno y el Carnaval en las dos zonas fronterizas.

 

La ciudadela todavía guarda más sorpresas. Enfrente de la torre del homenaje se encuentra un pequeño edificio de piedra con una forma curiosa. Se trata del Domus Municipalis, único ejemplo en la península ibérica de aquitectura civil románica. Fue construido en el siglo XII y su verdadera función es un enigma. Está formado por dos pisos; el inferior parece ser una cisterna para la recogida del agua de lluvia, y el superior es una amplia sala vacía que en alguna época se utilizó como Cámara Municipal de Braganza.

Bajando de la ciudadela en dirección a la Plaza de la Catedral por la Calle de Abilio Beça (conocida también como la “calle de los museos“) encontramos varios museos muy interesantes:

 – El Museo del Abade de Baçal  que muestra aspectos interesantes de la historia de la ciudad desde la época romana hasta la actualidad.En él se incluye una amplia exposición multimedia sobre el importante pasado de Braganza como capital de la industria de la seda.En esta exposición podemos aprender todo sobre la fabricación de la seda, desde la cría del gusano hasta la elaboración del tejido final en los telares.

  – El Centro de Interpretación de la Cultura Sefardí está dedicado a preservar las vivencias de las comunidades judías que habitaron la región de Tràs-os-Montes. Después de un recorrido por la historia del pueblo judío en Portugal, la exposición se centra en la historia particular de las familias sefardíes más destacadas de la zona y cómo fue su evolución a lo largo de los siglos.

  – Avanzando por la misma calle encontramos el Centro de Fotografía Georges Dussaud, inaugurado en 2013 y dedicado a la obra de este fotógrafo francés y a la fotografía en general.

  – Justo al lado se encuentra el Centro de Arte Contemporáneo Graça Morais. A lo largo de siete salas podemos hacer un recorrido por la original obra de esta pintora local.También posee otras salas con exposiciones temporales dedicadas a otros artistas actuales.

 

 

Una visita distinta y muy divertida es la que podemos realizar al museo Centro Ciencia Viva de Braganza . Este museo está situado al lado del río y está formado por dos edificios La Casa de la Seda y el propio Centro de Ciencia Viva.

   * La Casa de la Seda contiene muchas actividades de tipo lúdico sobre la seda y su industria. De forma interactiva todos los visitantes, niños y adultos, pueden adquirir muchos conocimientos sobre esta importante actividad industrial que se desarrolló en Braganza durante siglos.

   * El Centro de Ciencia Viva está situado en un edificio diseñado para optimizar la energía solar que recibe.Dentro podemos realizar actividades científicas de forma lúdica. El personal que lo atiende es muy entusiasta y están dispuestos a ayudarnos y a explicarnos todas las actividades.

Entre tanta visita a los museos, podemos hacer una parada para degustar los deliciosos pasteles y dulces de almendra de la confitería Docemêndoa, en la Calle de Abilio Beça. El ambiente es muy agradable y el personal muy amable y detallista.

Para comer o cenar os recomendamos el restaurante Emiclau. Está en la Calle Almirante Reis, justo al lado de la Plaza de la Catedral. La relación calidad precio es muy buena. Sin duda el mejor restaurante que visitamos en Braganza.

Durante nuestra estancia nos alojamos en el “Solar de Santa María“. Se trata de un antiguo convento transformado en alojamiento, con pocas habitaciones pero muy amplias y amuebladas con muebles de época. No tiene recepción en el sentido clásico y el comedor está formado por unas pocas mesas aunque muy amplias. El servicio es muy personalizado, nos sentimos como en nuestra casa. El edificio está englobado dentro del sistema portugués de Turismo de Habitaçao.

Finalmente os incluyo un video elaborado por el Municipio de Braganza que ofrece una visión más general de la ciudad y su entorno.

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