Braganza (Portugal)

Desde hace poco tiempo, en la autopista que une Benavente y Zamora, podemos ver el panel indicador de la salida a Braganza, en Portugal. La curiosidad por visitar esta ciudad del norte del país vecino fue en aumento y finalmente decidimos hacer este viaje. Braganza es la capital de la provincia de Trás-os-Montes e Alto Douro fronteriza con Zamora y Orense. La zona no tiene la importancia turística de Lisboa, Oporto, Coimbra o el Algarve, pero como veremos es una ciudad con un importante pasado histórico que podemos apreciar en todos sus rincones. 

La distancia de Zamora a Braganza es de aproximadamente 100Km que se recorren en apenas una hora. El tramo español es una carretera en bastante buen estado y cruzando la frontera se transforma en una autopista. Tenemos suerte… hasta Braganza no encontramos ningún peaje.

En los últimos años la ciudad está intentando recuperar su pasado esplendor superando el declive económico y el olvido de esta región portuguesa. Para conseguirlo se creó el Instituto Politécnico de Braganza . El IPB es un centro educativo y de investigación técnica de referencia en Portugal.

 

Entramos en Braganza por la zona industrial y más moderna; desde aquí nos encaminamos al centro histórico de la ciudad que  se encuentra entre la ciudadela amurallada y la plaza de la Catedral. Un entramado de calles estrechas y empinadas de gran belleza, como las que podemos encontrar en otras ciudades portuguesas situadas en la frontera con España.

 

La ciudadela amurallada de Braganza está perfectamente conservada. La muralla rodea un recinto lleno de pequeñas casas blancas con tiendas, restaurantes y museos que nos harán pasar un día inolvidable. En el centro de la ciudadela se encuentra la torre del homenaje, en cuyo interior podemos visitar el Museo Militar. Es una visita muy interesante porque nos permite conocer la historia de Portugal desde su origen como nación en 1143 (Tratado de Zamora) hasta el fin del periodo colonial en los años 60 del pasado siglo XX. La muestra incluye uniformes y armamento utilizados realmente por los soldados portugueses durante todos estos siglos; así como objetos procedentes de las guerras coloniales en África.Todo el recinto está perfectamente conservado y en él se recrea el ambiente de la época. 

 

Dentro del recinto podemos visitar también el Museo Ibérico de la Máscara y del Traje. Inaugurado en el año 2007, es una iniciativa conjunta del Ayuntamiento de Braganza y la Diputación de Zamora. Se incluyen muchos trajes, máscaras y objetos relacionados con las fiestas de invierno y el Carnaval en las dos zonas fronterizas.

 

La ciudadela todavía guarda más sorpresas. Enfrente de la torre del homenaje se encuentra un pequeño edificio de piedra con una forma curiosa. Se trata del Domus Municipalis, único ejemplo en la península ibérica de aquitectura civil románica. Fue construido en el siglo XII y su verdadera función es un enigma. Está formado por dos pisos; el inferior parece ser una cisterna para la recogida del agua de lluvia, y el superior es una amplia sala vacía que en alguna época se utilizó como Cámara Municipal de Braganza.

Bajando de la ciudadela en dirección a la Plaza de la Catedral por la Calle de Abilio Beça (conocida también como la “calle de los museos“) encontramos varios museos muy interesantes:

 – El Museo del Abade de Baçal  que muestra aspectos interesantes de la historia de la ciudad desde la época romana hasta la actualidad.En él se incluye una amplia exposición multimedia sobre el importante pasado de Braganza como capital de la industria de la seda.En esta exposición podemos aprender todo sobre la fabricación de la seda, desde la cría del gusano hasta la elaboración del tejido final en los telares.

  – El Centro de Interpretación de la Cultura Sefardí está dedicado a preservar las vivencias de las comunidades judías que habitaron la región de Tràs-os-Montes. Después de un recorrido por la historia del pueblo judío en Portugal, la exposición se centra en la historia particular de las familias sefardíes más destacadas de la zona y cómo fue su evolución a lo largo de los siglos.

  – Avanzando por la misma calle encontramos el Centro de Fotografía Georges Dussaud, inaugurado en 2013 y dedicado a la obra de este fotógrafo francés y a la fotografía en general.

  – Justo al lado se encuentra el Centro de Arte Contemporáneo Graça Morais. A lo largo de siete salas podemos hacer un recorrido por la original obra de esta pintora local.También posee otras salas con exposiciones temporales dedicadas a otros artistas actuales.

 

 

Una visita distinta y muy divertida es la que podemos realizar al museo Centro Ciencia Viva de Braganza . Este museo está situado al lado del río y está formado por dos edificios La Casa de la Seda y el propio Centro de Ciencia Viva.

   * La Casa de la Seda contiene muchas actividades de tipo lúdico sobre la seda y su industria. De forma interactiva todos los visitantes, niños y adultos, pueden adquirir muchos conocimientos sobre esta importante actividad industrial que se desarrolló en Braganza durante siglos.

   * El Centro de Ciencia Viva está situado en un edificio diseñado para optimizar la energía solar que recibe.Dentro podemos realizar actividades científicas de forma lúdica. El personal que lo atiende es muy entusiasta y están dispuestos a ayudarnos y a explicarnos todas las actividades.

Entre tanta visita a los museos, podemos hacer una parada para degustar los deliciosos pasteles y dulces de almendra de la confitería Docemêndoa, en la Calle de Abilio Beça. El ambiente es muy agradable y el personal muy amable y detallista.

Para comer o cenar os recomendamos el restaurante Emiclau. Está en la Calle Almirante Reis, justo al lado de la Plaza de la Catedral. La relación calidad precio es muy buena. Sin duda el mejor restaurante que visitamos en Braganza.

Durante nuestra estancia nos alojamos en el “Solar de Santa María“. Se trata de un antiguo convento transformado en alojamiento, con pocas habitaciones pero muy amplias y amuebladas con muebles de época. No tiene recepción en el sentido clásico y el comedor está formado por unas pocas mesas aunque muy amplias. El servicio es muy personalizado, nos sentimos como en nuestra casa. El edificio está englobado dentro del sistema portugués de Turismo de Habitaçao.

Finalmente os incluyo un video elaborado por el Municipio de Braganza que ofrece una visión más general de la ciudad y su entorno.

Murallas de Urueña

Urueña, Villa del Libro (Valladolid – España)

 

 

El pasado parece haberse detenido en Urueña (Valladolid, ESPAÑA). Sus casas señoriales de piedra, las calles estrechas y las plazas o “corros” nos harán sentir que estamos en una época anterior. Urueña está situada estratégicamente en lo alto de una loma en plena Tierra de Campos, rodeada por una más que bien conservada muralla y a sólo 6Km de la autopista A6 (Madrid/A Coruña), con salida propia entre Benavente (Zamora) y Tordesillas (Valladolid).

 

 

 

Al título de “uno de los pueblos más bonitos de España” se une desde 2007 el de “Primera Villa del Libro de España”. A pesar de sus escasos 200 habitantes, el pueblo cuenta con 11 librerías y 5 museos. Un paraíso para los bibliófilos.

En 1992 se funda la librería Alcaraván, la primera de este pequeño pueblo. A partir de 2007 se instalan en Urueña el resto de las librerías que hoy en día podemos visitar. Lógicamente todas ellas están muy especializadas.

Alcuino Caligrafía & Arte es una de las más originales, “dedicada a la investigación , docencia y divulgación de la caligrafía desde sus orígenes a la actualidad”.

El Grifilm, fundada en 2011, dedicada a la venta de libro viejo y nuevo, con una especial predilección por el mundo del cine.

El Rincón del Ábrego es otra librería interesante especializada en la venta de libros antiguos.

La Boutique del Cuento es otra librería especializada en literatura infantil y juvenil con presencia tanto en la capital , Valladolid, como en Urueña.

La originalidad no se encuentra exclusivamente en sus librerías. Los museos también lo son y merecerían una visita por sí mismos. Por ejemplo, el pequeño Museo de las Campanas donde de una forma amena, y muy entusiasta, una guía nos explicará todo sobre el mundo de las campanas. Muestra la colección privada de Manuel Quintana, fundidor de Saldaña (Palencia), que está formada por 20 campanas de todos los tipos y tamaños, fundidas entre los siglos XV y XX.  ¡Sin duda el museo os va a sorprender!

 

Joaquín Díaz, el estudioso más importante de la cultura popular en España, creó en 1994 la fundación que lleva su nombre y cuyo centro está en Urueña, en un bonito palacio del siglo XVIII. Es el museo más importante de Urueña y visita obligada. Podemos ver en él grabados, instrumentos y objetos relacionados con la música tradicional.  Me pareció muy curiosa la colección  de “coplas de ciegos” en las que se cuentan hechos e historias, normalmente sangrientas.

 

El museo del cuento está formado por las creaciones artísticas de Rosana Largo y contiene representaciones  de los principales cuentos de la literatura occidental  y oriental. También podemos admirar una importante colección de libros desplegables de distintos países y épocas.

El museo de la música expone más de 500 instrumentos de la colección particular de Luis Delgado. La visita a este importante museo requiere pedir cita previa.

 

En Urueña también es posible visitar el Centro e-LEA Miguel Delibes, lugar destinado a todo tipo de actividades culturales y educativas relacionas con la lectura y la escritura.

 

La historia está presente en las calles y casas de Urueña. Por lo tanto, podemos completar nuestra visita recorriendo alguno de los monumentos más característicos. El castillo del sXI y las murallas del sXIII son un lugar ideal para el paseo. Distintas escaleras nos permiten subir a las murallas y recorrerlas por el camino habilitado para ello. Merece la pena la vista sobre la llanura inmensa de Tierra de Campos o subir al atardecer y contemplar desde allí las hermosas puestas de sol. El castillo sólo podremos verlo desde el exterior, porque en su interior se encuentra el cementerio de la villa y suele permanecer cerrado.

 

Fuera de las murallas, y a corta distancia de Urueña, se encuentra la Ermita de la Anunciada, una original iglesia medieval de estilo románico lombardo, única en su tipo en Castilla. Desde la Oficina Municipal de Turismo situada en el Ayuntamiento, se organizan visitas para ver el interior de la ermita.

 

En Urueña podemos hacer noche en el Hotel Rural El Pozolico, situado a los pies de la muralla. También dispone de restaurante con menú del día.

 

Posee además dos casas rurales con unas instalaciones espectaculares, Los Beatos y Los Ilustres. Las casas se alquilan completas, aunque es posible en ocasiones el alquiler por habitaciones.

Para comer os recomendaría dos sitios:

 

El Mesón Villa de Urueña dónde podemos degustar una rica sopa castellana y un delicioso secreto ibérico.

El Centro Social de Urueña, un lugar sencillo, sin pretensiones, pero muy bien llevado.Es un lugar muy recomendado por los lugareños y es cierto que tiene buena cocina. La comida está riquísima y el precio es barato. Muy recomendable.

A Coruña (España)

En 1589 la escuadra inglesa al mando de Sir Francis Drake intenta la conquista de esta ciudad del norte de España. Cuando la invasión era prácticamente un hecho, y los ingleses colocaban su bandera en lo alto del mástil de la ciudad vieja, una mujer, María Pita,toma las riendas y, después de  matar al abanderado inglés, llama al pueblo de A Coruña a la defensa contra el invasor. Desde entonces A Coruña rinde homenaje a esta heroína y su nombre aparece en múltiples rincones de la ciudad.

Ayuntamiento A Coruña

 

Monumento a María Pita

La Plaza de María Pita es el centro de A Coruña. En uno de sus laterales se encuentra el ayuntamiento de la ciudad, un edificio de estilo modernista construido a finales del siglo XIX.  En la plaza se encuentra también el monumento a María Pita, una figura en bronce,  de más de 3 metros de altura, sobre un pedestal, obra del escultor José Castiñeiras que la realizó, a finales de los años 90 del pasado siglo XX, por encargo del ayuntamiento.

La plaza está rodeada de restaurantes y cafeterías con terrazas. Podemos comer en La Penela, un bonito local especializado en cocina gallega tradicional.

Por uno de los laterales de la plaza entramos en la Ciudad Vieja, un entramado de calles estrechas ideal para pasear y perderse. Podemos visitar la Casa Museo de María Pita y los restos de las antiguas murallas de la ciudad. Al lado, en una pequeña península,se encuentra el Castillo de San Antón, durante años prisión y en la actualidad sede del Museo Arqueológico de A Coruña.

Castillo de San Antón

 

Desde el Castillo de San Antón podemos recorrer el paseo marítimo hasta llegar a la Torre de Hércules, antiguo faro de origen romano, reconstruido en el siglo XVIII por el pueblo de A Coruña. En la actualidad es el símbolo de la ciudad  y una visita obligada. Desde ella se pueden contemplar preciosas vistas de la ciudad y del océano Atlántico.

Torre de Hércules

Siguiendo por el paseo marítimo, y a corta distancia de la Torre de Hércules, se encuentran el Acuario y la Casa del Hombre o Domus. Este último es un original museo dedicado al cuerpo humano con actividades lúdicas por lo que resulta muy entretenido y didáctico.

Domus

 

Ascensor panorámico Monte San Pedro

 

Desde el espectacular edificio de la Domus, diseñado por el arquitecto japonés Arata Isozaki, seguimos por el paseo marítimo, a través de las playas del Orzán y Riazor y del famoso estadio de fútbol, hasta llegar al Monte de San Pedro, donde un ascensor panorámico nos permite subir y disfrutar de espectaculares vistas.

 

Playa de Riazor

Regresamos de nuevo al centro de la ciudad haciendo una parada en la Casa de las Ciencias situada en el Parque de Santa Margarida. En ella podemos visitar el Planetario o aprender física a través de entretenidos experimentos.

Volvemos de nuevo a la Plaza de María Pita, donde iniciamos nuestro recorrido. Para ello, paseamos por el Puerto de A Coruña hasta llegar a la Calle Real. En esta calle, y en sus alrededores, encontraremos gran cantidad de tiendas,restaurantes, cafeterías y zonas de tapeo dónde disfrutar de nuevo de la gastronomía local.

A Coruña, una ciudad de 250.000 habitantes, ofrece la posibilidad de disfrutar de unas vacaciones en las que se unen lo cultural,el ocio y la gastronomía. Podemos completar nuestro viaje con visitas a la cercana Santiago de Compostela (77 km),  o a Betanzos (24 km) pequeña y típica villa gallega.

 

 

Buda vista desde el Parlamento. Pest.

Budapest, rapsodia húngara

Buda, la antigua ciudad surgida alrededor del Castillo y la Iglesia de Matías en el siglo XIII, y Pest, la ciudad moderna remodelada en su totalidad a partir del siglo XVIII, se unen en 1873 para formar una de las capitales más hermosas de Europa, Budapest.

Puente de las Cadenas. Buda.

Puente de las Cadenas. Buda.

El Danubio, que durante siglos las dividió, es hoy,con sus múltiples y espectaculares puentes, el nexo que las une. En uno de esos puentes, el primero en construirse y quizás el más emblemático , el Puente de las Cadenas, iniciamos nuestra visita. En la ribera izquierda del Danubio, a la altura de este puente, se encuentra la Plaza de Adam Clark. En ella está el kilómetro cero húngaro desde donde se miden todas las distancias con respecto a Budapest.

Funicular a Buda. Plaza de Adam Clark.

Funicular a Buda. Plaza de Adam Clark.

En un extremo de la plaza está el funicular que nos lleva a la antigua Buda. Llegamos así directamente a la entrada del impresionante Palacio Real o Castillo. Destruido durante la II Guerra Mundial,en 1945, se reconstruyó según un diseño del  siglo XIX. En su interior se encuentran importantes museos como el Museo de Historia de Budapest, la Biblioteca Nacional o la Galería Nacional de Hungría.

Fuente de Matías. Palacio Imperial. Buda.

Fuente de Matías. Palacio Imperial. Buda.

En el exterior del Palacio podemos contemplar la Fuente de Matías (1904), un conjunto de esculturas que reproducen una antigua leyenda húngara sobre el rey Matías Corvino y su amada Ilonka.

Un corto paseo nos lleva a la Calle de los Señores, con sus casas y patios medievales. Desde una de estas casas podemos acceder al Laberinto del Castillo. El laberinto se extiende a lo largo de 1200m de cavernas , sótanos y manantiales bajo la colina. Su origen es prehistórico y ha tenido distintos usos a lo largo de la historia. En la actualidad sirve como curiosa galería de exposiciones. ¡ No apta para claustrofóbicos!

Cerca de la Calle de los Señores está la Plaza de la Santísima Trinidad y en ella debemos hacer una parada un poco más larga, ya que es el corazón de la ciudad antigua. En un lado de la plaza podemos ver un pequeño edificio que era el antiguo ayuntamiento. La esquina de la casa tiene una bonita imagen de la diosa Palas Atenea. En frente podemos ver la espectacular Iglesia de Matías (siglo XIII), reconstruida primero en estilo barroco y más adelante, después de una segunda destrucción, en estilo neogótico. En su interior podemos visitar la tumba del rey Bela III y una reproducción de la emblemática corona de San Esteban. Merece la pena contemplar su tejado de tejas policromadas.

Iglesia de Matías. Buda.

Iglesia de Matías. Buda.

Detrás de la Iglesia de Matías se encuentra el Bastión de los Pescadores, construido a finales del siglo XIX. Es un mirador añadido  a la colina del Castillo, desde el que se pueden contemplar preciosas vistas del Danubio y de la ciudad de Pest. Sus siete torres representan a las siete tribus magiares que se establecieron en Hungría hace más de 1000 años. Podemos descansar de nuestra excursión en sus miradores y pasillos. El conjunto se completa con una estatua ecuestre de San Esteban, el rey que convirtió Hungría al cristianismo.

San Esteban, Bastión de los Pescadores e Iglesia de Matías. Buda.

San Esteban, Bastión de los Pescadores e Iglesia de Matías. Buda.

Monumento a los judíos.Lateral del Parlamento. Pest

Monumento a los judíos.Lateral del Parlamento. Pest

Acabamos nuestra visita a Buda bajando de nuevo ( en funicular o caminando) hasta la Plaza de Adam Clark. Cruzamos el Puente de las Cadenas  en dirección a Pest. Siguiendo el cauce del Danubio nos dirigimos hacia el Parlamento. Poco antes de llegar merece la pena hacer una pequeña parada. Al lado del río encontramos una hilera de zapatos de metal que recuerdan a los judíos de Budapest que durante la II Guerra Mundial fueron fusilados y tirados al río.

El Parlamento. Pest

El Parlamento. Pest

Desde aquí ya podemos ver el edificio del Parlamento (siglo XIX), inspirado en el británico. Su interior se puede visitar ( a veces hay que esperar largas colas). Bajo la cúpula de 96m de altura  se encuentra la corona de San Esteban, símbolo de Hungría, protegida por miembros del ejército. En el exterior, en una esquina de la Plaza Kossuth, una figura sobre un puente recuerda a Imre Nagy, Primer Ministro húngaro, que en 1956 abandonó la disciplina comunista y fue ejecutado en 1958.

Monumento a Imre Nagy. Plaza Kossuth. Pest.

Monumento a Imre Nagy. Plaza Kossuth. Pest.

Ronald Reagan . Plaza de la Libertad. Pest.

Ronald Reagan . Plaza de la Libertad. Pest.

De camino a la Avenida Andrássy podemos hacer una parada en la Plaza de la Libertad donde, sin duda, encontraremos cosas curiosas, como el obelisco que rinde homenaje a los soldados del Ejército Rojo muertos durante el sitio de Budapest en 1944 o la estatua del presidente norteamericano Ronald Reagan, como homenaje por su ayuda al fin del comunismo.

Un poco más allá de la Plaza de la Libertad, está la Basílica de San Esteban (siglo XIX), un edificio de estilo neoclásico, en cuyo interior se conserva el brazo momificado de San Esteban

Catedral de San Esteban. Pest.

Catedral de San Esteban. Pest.

Detrás de la Basílica de San Esteban comienza una de las avenidas más importantes de Budapest, la Avenida Andrássy. A pocos metros está situado el edificio de la Ópera del Estado. Toda la avenida está llena de espectaculares edificios de finales del siglo XIX. En esta calle podemos visitar el Museo Casa del Terror situado en el antiguo cuartel general de la policía secreta nazi y posteriormente el de  la comunista, donde se documentan los tristes sucesos y prácticas que tuvieron lugar en este edificio. También museos como el Museo Franz Liszt situado en la casa donde vivió el famoso compositor húngaro o la Universidad de Bellas Artes.

El final de la Avenida Andrássy se abre en la monumental Plaza de los Héroes presidida por el Monumento al Milenario. Construido en 1896 para conmemorar el milenario del asentamiento en Hungría de la tribus magiares. Está formado por una columna de 36m de altura sobre la que se sitúa el Arcángel Gabriel que sostiene la cruz y la corona de San Esteban. La rodean dos columnatas con estatuas de reyes y personajes húngaros.

Monumento al milenario. Plaza de los Heroes. Varosliget. Budapest.

Monumento al milenario. Plaza de los Heroes. Varosliget. Budapest.

Castillo de Vajdahunyad. Varosliget. Budapest.

Castillo de Vajdahunyad. Varosliget. Budapest.

Városliget es un gigantesco parque situado detrás de la Plaza de los Héroes. En él podemos visitar el Castillo de Vajdahunyad. Sin embargo, no es un verdadero castillo. Se construyó como parte de las celebraciones del milenario en 1896 para ser un pabellón de exposiciones temporales. Fue diseñado como un conjunto de edificaciones que representaban los distintos estilos arquitectónicos. Alcanzó tanta fama que decidieron reconstruirlo en ladrillo y dejarlo de forma permanente.

Varosliget. Budapest.

Varosliget. Budapest.

 Varosliget. Budapest.

Varosliget. Budapest.

En el parque, además del zoo de Budapest, podemos visitar los famosos baños Széchenyi. Budapest está llena de estos balnearios que son muy visitados. Los baños Széchenyi son los más profundos y calientes de la ciudad. Sus aguas son ricas en minerales y tienen propiedades curativas. Dispone también de piscinas al aire libre que son muy visitadas todo el año.

Baños Széchenyi. Varosliget. Budapest.

Baños Széchenyi. Varosliget. Budapest.

Estación de Keleti. Calle Rakóczi. Budapest.

Estación de Keleti. Calle Rakóczi. Budapest.

De camino hacia el centro de Pest, pasamos al lado de la estación de trenes de Keleti pu,desde dónde parten la mayoría de los trenes internacionales. A partir de aquí entramos en otra de las grandes avenidas de Budapest, la Avenida Rákóczi. Palacios y edificios del siglo XIX adornan este primer tramo. Aunque muchos se encuentran abandonados y en ruinas otros han sido recuperados como el edificio que alberga el hotel  Novotel Budapest Centrum al lado de la plaza de Blaha Lujza. En esta plaza, al lado de establecimientos internacionales como Burger King o McDonalds,  podemos encontrar encontrar pequeñas pizzerías y restaurantes típicos. En las proximidades podemos encontrar el lujoso Corinthia Grand Hotel Royal en un antiguo edificio del siglo XIX.

Entrada Gran Sinagoga. Pest.

Entrada Gran Sinagoga. Pest.

A corta distancia de la plaza de Blaha Lujza  entramos en el Barrio Judio, en torno a la Gran Sinagoga de Budapest. Este espléndido edificio mantiene viva la memoria de los miles de judíos que fueron víctimas del Holocausto durante la II Guerra Mundial. Es el templo judío más grande de Europa y se construyó en estilo bizantino morisco a finales del siglo XIX. Junto a los múltiples restos del Holocausto podemos visitar en su patio trasero una escultura que reproduce un sauce llorón en cuyas hojas están grabados los nombres de muchas víctimas. El monumento fue costeado en parte por el actor húngaro estadounidense Tony Curtis.

Monumento al Holocausto. Gran Sinagoga. Pest.

Monumento al Holocausto. Gran Sinagoga. Pest.

Pastelería Gerbeaud. Plaza Vörösmarty. Pest.

Pastelería Gerbeaud. Plaza Vörösmarty. Pest.

La princesita. Plaza Vigadó. Budapest.

La princesita. Plaza Vigadó. Budapest.

Seguimos nuestro camino hacia el Danubio en dirección al Puente de Isabel. Poco antes de llegar cruzamos la calle Váci. Es la calle más comercial de la ciudad, con cientos de pequeñas tiendas donde podemos comprar de todo.  En su extremo está la Plaza Vörösmarty, en ella podemos visitar los famosos almacenes Luxus o la lujosa pastelería Gerbeaud fundada en 1858 y donde podemos saborear deliciosos cafés, pasteles y tartas. Al lado de la plaza se encuentra la estatua de La Princesita, inaugurada en 1989, pero que poco a poco se está convirtiendo en un símbolo para la ciudad.

Mercado Central. Pest-

Mercado Central. Pest-

En el otro extremo de la calle Váci se encuentra el edificio del Mercado Central. Fue reconstruido en 1999 y es un buen lugar donde encontrar productos típicos como quesos, salami, foie de pato o el típico pimentón húngaro. En la parte de arriba hay múltiples tiendas de recuerdos y alimentos así como restaurantes de comida rápida.

Mercado Central. Budapest.

Mercado Central. Budapest.

Monumento a San Gerardo. Monte Gellert.

Monumento a San Gerardo. Monte Gellert.

Al lado del Mercado Central está el Puente de la Libertad. Desde aquí podemos ver el Monte Gellért con el monumento dedicado a San Gerardo (Szent Gellért) que fue martirizado allí por los paganos. Si nos animamos a subir, podemos contemplar fabulosas vistas de todo Budapest desde sus 140m de altura.

Torre del agua. Isla Margarita.Budapest.

Torre del agua. Isla Margarita.Budapest.

Finalmente, merece la pena visitar la Isla Margarita. Es un islote situado en el medio del Danubio. Desde hace años es accesible a través de un puente, el Puente de Margarita. La isla es un gigantesco parque que incluye algunas ruinas medievales de interés. En cualquier caso, un paseo de aproximadamente dos horas nos permite ver todo el conjunto.

Jardín japonés. Isla Margarita. Budapest.

Jardín japonés. Isla Margarita. Budapest.

 

 

Calle Visconde da Luz (Coimbra)

Coimbra, una lección de sueño y tradición

Coimbra é uma lição

De sonho e tradição…

La importancia de la ciudad de Coimbra en Portugal tiene tres vertientes, política, artística y cultural. Durante la Edad Media fue capital del Reino (1131-1255) y en ella se estableció la primera dinastía de reyes portugueses, la Dinastía de Borgoña. En los siglos XV y XVI se convierte en un importante centro artístico, sobre todo bajo el mecenazgo del Rey Manuel I. La importancia cultural de Coimbra se centra en la Universidad del mismo nombre, fundada en Lisboa en 1290 por el Rey Dionisio I. Después de múltiples avatares, en los cuales la Universidad se traslada de Coimbra a Lisboa y viceversa, finalmente en 1537 se establece definitivamente en Coimbra llegando así hasta nuestros días. Es por lo tanto una de las universidades más antiguas de Europa.

Coimbra es una ciudad de 150.000 habitantes situada a orillas de río Mondego. Podemos llegar a ella en coche a través de la autopista A1 que une Oporto y Lisboa o por la A25 que une la frontera española (Salamanca) y Aveiro. En este último caso debemos desviarnos a la altura de Viseu. En ambos casos, las autopistas son de peaje.

Podemos empezar nuestro recorrido en la Plaza 8 de mayo. A un lado se encuentra el ayuntamiento de la ciudad (Câmara Municipal de Coimbra) y a continuación el Monasterio de Santa Cruz (s. XII), panteón de los primeros reyes de Portugal.

Plaza y café de Santa Cruz (Coimbra)

Plaza y café de Santa Cruz (Coimbra)

La entrada al monasterio sirve de improvisado escenario para actuaciones musicales durante las noches del verano. Unida al monasterio se encuentra una antigua iglesia del s XVI que ha sido transformada en cafetería, Café Santa Cruz.

Café de Santa Cruz (Coimbra)

Café de Santa Cruz (Coimbra)

Al otro lado de la plaza podemos comprar productos típicos de la zona en una tienda muy original Coisas e sabores , y pasear por pequeñas callejuelas en las que perderse y descubrir típicas tiendas, restaurantes, panaderías…

En ella hay muchos restaurantes y terrazas donde podemos comer comida típica portuguesa. De regreso a la calle Visconde da Luz (a partir de la Iglesia de Santiago la calle pasa a llamarse Rua Ferreira Borges) seguimos nuestro paseo. Un poco más adelante, a la izquierda encontramos uno de los accesos a la ciudad antigua.

Porta da Barbacã (Coimbra)

Porta da Barbacã (Coimbra)

Se trata de la Porta da Barbacã y unos metros más arriba el Arco y la Torre de la Almedina. Más adelante, cuando hayamos visitado la Universidad y la ciudad antigua, volveremos a encontrarnos en este punto. Podemos contemplar la belleza de esta zona tomando un café y unos “pasteis de nata” en la terraza de la cafetería World Needs Nata situada delante de la Porta da Barbacã.

Arco y Torre de Almedina (Coimbra)

Arco y Torre de Almedina (Coimbra)

Arco y Torre de Almedina (Coimbra)

Arco y Torre de Almedina (Coimbra)

Pasteis. World Needs Nata (Coimbra)

Pasteis. World Needs Nata (Coimbra)

Al final de la calle Ferreira Borges está la Plaza Largo da Portagem. Otro lugar muy agradable para tomar un café o un helado en cualquiera de sus terrazas.

En frente, el río Mondego y el puente de Santa Clara. Si estamos animados podemos cruzar el puente y visitar las ruinas del Convento de Santa Clara A Velha y el original Portugal dos Pequenitos, parque temático que reconstruye en escala reducida la historia de Portugal.

Para nuestro segundo recorrido nos situamos de nuevo en el Ayuntamiento. Ahora dirigimos nuestros pasos en dirección contraria a la ruta anterior, bordeando el edificio de la Cámara Municipal.

Mercado Municipal Don Pedro V (Coimbra)

Mercado Municipal Don Pedro V (Coimbra)

A unos 100 m por detrás del Ayuntamiento encontramos el Mercado Municipal Don Pedro V. Merece la pena un paseo por el interior para ver a las mujeres que vienen de los pueblos para vender los productos de la tierra.

Mercado Municipal Don Pedro V (Coimbra)

Mercado Municipal Don Pedro V (Coimbra)

Pasado el Mercado está el ascensor y el funicular que nos llevarán a la parte alta de la ciudad, directamente a la Universidad. Aunque podemos sacar un billete de ida y vuelta, es mejor sacarlo sólo de ida y bajar callejeando por la ciudad antigua. Una vez arriba paseamos entre los edificios de las distintas Facultades hasta llegar al recinto de la Universidad antigua. En este bonito recinto, dónde hoy se encuentra la Facultad de Derecho, se encuentra también  la Biblioteca Joanina, biblioteca de la Universidad de Coimbra, fundada en el s XVIII por Juan V.

Universidad de Coimbra

Universidad de Coimbra

También podemos subir a  la Torre de la Universidad y disfrutar de una incomparable vista de Coimbra.

Universidad de Coimbra

Universidad de Coimbra

 

 

 

 

 

 

Cerca de la Universidad podemos visitar la Catedral Nueva (Sé Nova), s.XVI; y el Museo Nacional Machado de Castro, un importante museo de arte que ocupa el antiguo Palacio Episcopal. Desde el museo podemos bajar callejeando hasta la Catedral Vieja (Sé Velha),románica del sXII , que tiene una característica apariencia de fortaleza. Desde aquí bajamos por calles empinadas, en muchos casos con escaleras, que nos conducen hasta la antigua entrada a la ciudad vieja, el Arco de la Almedina (s XI) y de nuevo estamos en la calle comercial de Ferreira Borges.

Museo Nacional Machado de Castro (Coimbra)

Museo Nacional Machado de Castro (Coimbra)

Coimbra es una ciudad con un gran patrimonio artístico y cultural. A pesar de ello no requiere estancias muy largas para poder visitarla. Es ideal para visitas de dos o tres días. Eso sí, siempre es un placer volver a perderse en sus calles.