In Sand geschrieben (Hermann Hesse, 1877-1962)

In Sand geschrieben

Daß das Schöne und Berückende
Nur ein Hauch und Schauer sei,
Daß das Köstliche, Entzückende,
Holde ohne Dauer sei:
Wolke, Blume, Seifenblase,
Feuerwerk und Kinderlachen,
Frauenblick im Spiegelglase
Und viel andre wunderbare Sachen,
Daß sie, kaum entdeckt, vergehen,
Nur von Augenblickes Dauer,
Nur ein Duft und Windeswehen,
Ach, wir wissen es mit Trauer.
Und das Dauerhafte, Starre
Ist uns nicht so innig teuer:
Edelstein mit kühlem Feuer,
Glänzendschwere Goldesbarre;
Selbst die Sterne, nicht zu zählen,
Bleiben fern und fremd, sie gleichen
Uns Vergänglichen nicht, erreichen
Nicht das Innerste der Seelen.
Nein, es scheint das innigst Schöne,
Liebenswerte dem Verderben
Zugeneigt, stets nah am Sterben,
Und das Köstlichste: die Töne
Der Musik, die im Entstehen
Schon enteilen, schon vergehen,
Sind nur Wehen, Strömen, Jagen
Und umweht von leiser Trauer,
Denn auch nicht auf Herzschlags Dauer
Lassen sie sich halten, bannen;
Ton um Ton, kaum angeschlagen,
Schwindet schon und rinnt von dannen.
So ist unser Herz dem Flüchtigen,
Ist dem Fließenden, dem Leben
Treu und brüderlich ergeben,
Nicht dem Festen, Dauertüchtigen.
Bald ermüdet uns das Bleibende,
Fels und Sternwelt und Juwelen,
Uns in ewigem Wandel treibende
Wind- und Seifenblasenseelen,
Zeitvermählte, Dauerlose,
Denen Tau am Blatt der Rose,
Denen eines Vogels Werben,
Eines Wolkenspieles Sterben,
Schneegeflimmer, Regenbogen,
Falter, schon hinweggeflogen,
Denen eines Lachens Läuten,
Das uns im Vorübergehen
Kaum gestreift, ein Fest bedeuten
Oder wehtun kann. Wir lieben,
Was uns gleich ist, und verstehen,
Was der Wind in Sand geschrieben.

 

Escrito en la arena

Que la belleza y el encanto

sólo sean un soplo y un estremecimiento,

que la diversión y el entusiasmo

sean la gracia sin fin:

nube, flor,pompa de jabón,

fuego de artificio y risa infantil,

mirada femenina en el espejo de cristal

y muchas otras cosas maravillosas

que, apenas descubiertas, desaparecen

en sólo un instante,

sólo una fragancia y un soplo de viento,

¡ah! y tristemente lo sabemos.

Y lo permanente, lo inmóvil

no es para nosotros tan querido,

piedra preciosa de color frío,

lingote de oro sin apenas brillo;

incluso las estrellas, incontables,

permanecen lejos y desconocidas,nos parecen

eternas, no llegan

al interior del alma.

No, brilla la belleza interiormente,

simpatiza con el encanto de lo perdido,

siempre cerca de la muerte,

y lo más hermoso: los sonidos

de la música, que en el origen

fluyen y se propagan,

son sólo viento, ríos, caza

y origen de una tristeza menor,

porque tampoco los latidos del corazón

se pueden detener y conjurar,

sonido y sonido, apenas tocado

se desvanece y fluye desde allí.

Así es nuestro corazón de fugaz,

es la corriente que fluye, entrega

la vida leal y fraternalmente,

no para siempre, de forma eficaz.

Pronto nos fatiga lo duradero,

roca y mundo estelar y joyas,

nos empuja a un cambio continuo

alma de burbujas y pompas de jabón,

unidos al tiempo, siempre libres,

el rocío sobre las hojas de la rosa,

el canto de un pájaro,

la desaparición de una nube,

el caer de la nieve, el arco iris,

la mariposa que aún sobrevuela,

la risa de la gente,

que a nosotros apenas nos toca

de pasada, significa una fiesta

o puede hacernos daño. Amamos

lo que para nosotros es inmediato y entendemos,

lo que el viento escribió en la arena.

(Traducción: Jaime Félix Fernández)

 

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