conejos

Por qué el conejo tiene largas y grandes las orejas (Leyenda mejicana)

El conejo no ha sido siempre como ahora. No tenía los ojillos saltones, ni grandes y largas las orejas. Era un animalito pequeño e inteligente y no muy resignado con su tamaño.

Un día, en virtud de las reglas mágicas que poseía, subió al cielo y pidió a Dios que aumentase sus proporciones. Dios le prometió satisfacer sus deseos si le llevaba cuatro pieles: una de tigre, otra de mono, otra de lagarto y otra de culebra.

El conejo volvió a la Tierra y se fue derecho en busca del tigre. Le contó cómo había subido al cielo y cómo había visto a Dios. También le dijo que éste le había anunciado que se avecinaba un terrible huracán que arrasaría la Tierra; pero que él, gracias a su pequeño tamaño, nada debía temer, pues le sería fácil cobijarse en algún agujero. El tigre sintió un gran temor al verse en peligro, y entonces el conejo le propuso un medio para protegerse del huracán. Él mismo le ataría al árbol más robusto y el viento no podría arrastrarle. El tigre se dejó convencer y atar al árbol, y cuando estuvo bien sujeto, el conejo, con un garrote, le golpeó la cabeza hasta que lo mató. Después, con un cuchillo le quitó la piel y se la llevó a casa.

 

Una vez conseguida la primera piel, el conejo se dispuso a buscar la segunda. Marchó a una tienda y compró jabón, un espejo y una navaja de afeitar, y provisto con todo ello volvió al bosque. Pronto encontró a unos monos encaramados en un árbol. El conejo colgó el espejo del tronco, se enjabonó la cara y,a la vista de los monos, se afeitó, pasándose luego por el cuello el borde no afilado de la navaja. Dejó después todos los útiles en el suelo y simuló alejarse. Pronto uno de los monos bajó del árbol e imitó todos los movimientos que el conejo había realizado. Pero al llegar el momento de pasarse la navaja por el cuello, lo hizo con el borde afilado, de modo que se degolló. El conejo regresó, le quitó la piel y, muy satisfecho, se la llevó.

 

En un aguacho que estaba por allí cerca vivía un fiero lagarto, que no dejaba a ningún animal acercarse a beber en sus dominios. Allí se fue el conejo, con una piedra redonda en las manos y propuso al lagarto que jugase con él. El lagarto aceptó, y mientras la pelota iba de uno a otro, el conejo cavilaba sobre cuál sería el mejor sitio para descargar el golpe. Por fin se decidió y dio al lagarto un tremendo porrazo en la frente. Pero el lagarto no murió, sino que se volvió al agua enfurecido. – Si me hubieras dado en el arranque de la cola me habrías matado – gritó amenazador. El conejo no se intimidó por eso. Al día siguiente volvió y propuso al lagarto jugar de nuevo. El lagarto aceptó, no sin una cierta desconfianza. Esta vez el conejo no equivocó su golpe y consiguió darle un fuerte pelotazo en el nacimiento de la cola. El lagarto murió al momento y su piel fue a reunirse con las del tigre y el mono.

El conejo estaba contentísimo con su éxito. A la mañana siguiente salió de nuevo y quiso la suerte que se tropezase con una culebra. Ésta intentó morderle, pero el rápido y vivo animal logró clavarle las uñas en los ojos y matarla. Le quitó la piel y volvió a su casa; la unió a las restantes y subió al cielo impacientemente.

Cuando Dios oyó el relato de cómo las había conseguido, montó en cólera. Cogió al conejo por las orejas y lo azotó hasta que sus ojos saltaron. Y no quiso aumentar su tamaño, porque, si siendo pequeño hacía tales cosas, era de temer que fuesen peor las que realizase cuando fuese grande.

Y así volvió el conejo a la Tierra, con sus orejas estiradas y los ojillos saltones.

 

                     Antología de leyendas (1955) – V. García de Diego – Ed LABOR

Vicky Leandros und Andrea Berg

Ich liebe das Leben (Vicky Leandros und Andrea Berg -2016)

Ich liebe das Leben

Dein Koffer wartet schon im Flur
du lässt mich allein
wir seh’n uns an und fühlen nur
es muss wohl so sein

noch stehst du zögernd in der Tür und fragst:
„Was wird aus dir?“

Nein, sorg dich nicht um mich
du weißt ich liebe das Leben
und weine ich manchmal noch um dich
das geht vorüber sicherlich.

Mag sein, dass man sich selber oft
viel zu wichtig nimmt
verzweifelt auf ein Feuer hofft
wo es nur noch glimmt
Wenn so was auch sehr wehtun kann
man stirbt nicht gleich daran.

Nein, sorg dich nicht um mich
du weißt ich liebe das Leben
und weine ich manchmal noch um dich
das geht vorüber sicherlich.

Vielleicht gefällt’s mir wieder frei zu sein
vielleicht verlieb ich mich aufs neu
man wird ja seh’n
die Welt ist schön
wie’s kommt ist einerlei. Lai lai lai . . .
Du weißt ich liebe das Leben.
Lai lai lai lai lai lai . . .

Was kann mir schon gescheh’n?
Glaub mir ich liebe das Leben
das Karussell wird sich weiterdreh’n
auch wenn wir auseinandergeh’n
auch wenn wir auseinandergeh’n.

Amo la vida

Tu maleta espera ya en el pasillo,
me dejas sola,
nos miramos y solamente pensamos
que así debe de ser.

Sin embargo, permaneces titubeando en la puerta y preguntas:
¿Qué será de ti?

No, no te preocupes por mi,
sabes que amo la vida,
a veces todavía lloro por ti,
seguramente pasará.

A menudo puede ser que alguien
se crea muy importante
desesperadamente espera encontrar fuego
donde sólo queda humo.

Cuando esto es así, puede doler mucho
pero no le mata.

No, no te preocupes por mi,
sabes que amo la vida,
a veces todavía lloro por ti,
seguramente pasará.

Quizás me gusta ser libre de nuevo,
quizás me enamore otra vez,
ya se verá,
el mundo es bello

lo que venga me da igual. La la la…
Sabes que amo la vida.
La la la la la la…

¿Qué me puede pasar?
créeme, amo la vida
el carrusel seguirá girando
incluso cuando nos separemos

incluso cuando nos separemos.

Sänger

Vicky Leandros

Andrea Berg

 

Buda vista desde el Parlamento. Pest.

Budapest, rapsodia húngara

Buda, la antigua ciudad surgida alrededor del Castillo y la Iglesia de Matías en el siglo XIII, y Pest, la ciudad moderna remodelada en su totalidad a partir del siglo XVIII, se unen en 1873 para formar una de las capitales más hermosas de Europa, Budapest.

Puente de las Cadenas. Buda.

Puente de las Cadenas. Buda.

El Danubio, que durante siglos las dividió, es hoy,con sus múltiples y espectaculares puentes, el nexo que las une. En uno de esos puentes, el primero en construirse y quizás el más emblemático , el Puente de las Cadenas, iniciamos nuestra visita. En la ribera izquierda del Danubio, a la altura de este puente, se encuentra la Plaza de Adam Clark. En ella está el kilómetro cero húngaro desde donde se miden todas las distancias con respecto a Budapest.

Funicular a Buda. Plaza de Adam Clark.

Funicular a Buda. Plaza de Adam Clark.

En un extremo de la plaza está el funicular que nos lleva a la antigua Buda. Llegamos así directamente a la entrada del impresionante Palacio Real o Castillo. Destruido durante la II Guerra Mundial,en 1945, se reconstruyó según un diseño del  siglo XIX. En su interior se encuentran importantes museos como el Museo de Historia de Budapest, la Biblioteca Nacional o la Galería Nacional de Hungría.

Fuente de Matías. Palacio Imperial. Buda.

Fuente de Matías. Palacio Imperial. Buda.

En el exterior del Palacio podemos contemplar la Fuente de Matías (1904), un conjunto de esculturas que reproducen una antigua leyenda húngara sobre el rey Matías Corvino y su amada Ilonka.

Un corto paseo nos lleva a la Calle de los Señores, con sus casas y patios medievales. Desde una de estas casas podemos acceder al Laberinto del Castillo. El laberinto se extiende a lo largo de 1200m de cavernas , sótanos y manantiales bajo la colina. Su origen es prehistórico y ha tenido distintos usos a lo largo de la historia. En la actualidad sirve como curiosa galería de exposiciones. ¡ No apta para claustrofóbicos!

Cerca de la Calle de los Señores está la Plaza de la Santísima Trinidad y en ella debemos hacer una parada un poco más larga, ya que es el corazón de la ciudad antigua. En un lado de la plaza podemos ver un pequeño edificio que era el antiguo ayuntamiento. La esquina de la casa tiene una bonita imagen de la diosa Palas Atenea. En frente podemos ver la espectacular Iglesia de Matías (siglo XIII), reconstruida primero en estilo barroco y más adelante, después de una segunda destrucción, en estilo neogótico. En su interior podemos visitar la tumba del rey Bela III y una reproducción de la emblemática corona de San Esteban. Merece la pena contemplar su tejado de tejas policromadas.

Iglesia de Matías. Buda.

Iglesia de Matías. Buda.

Detrás de la Iglesia de Matías se encuentra el Bastión de los Pescadores, construido a finales del siglo XIX. Es un mirador añadido  a la colina del Castillo, desde el que se pueden contemplar preciosas vistas del Danubio y de la ciudad de Pest. Sus siete torres representan a las siete tribus magiares que se establecieron en Hungría hace más de 1000 años. Podemos descansar de nuestra excursión en sus miradores y pasillos. El conjunto se completa con una estatua ecuestre de San Esteban, el rey que convirtió Hungría al cristianismo.

San Esteban, Bastión de los Pescadores e Iglesia de Matías. Buda.

San Esteban, Bastión de los Pescadores e Iglesia de Matías. Buda.

Monumento a los judíos.Lateral del Parlamento. Pest

Monumento a los judíos.Lateral del Parlamento. Pest

Acabamos nuestra visita a Buda bajando de nuevo ( en funicular o caminando) hasta la Plaza de Adam Clark. Cruzamos el Puente de las Cadenas  en dirección a Pest. Siguiendo el cauce del Danubio nos dirigimos hacia el Parlamento. Poco antes de llegar merece la pena hacer una pequeña parada. Al lado del río encontramos una hilera de zapatos de metal que recuerdan a los judíos de Budapest que durante la II Guerra Mundial fueron fusilados y tirados al río.

El Parlamento. Pest

El Parlamento. Pest

Desde aquí ya podemos ver el edificio del Parlamento (siglo XIX), inspirado en el británico. Su interior se puede visitar ( a veces hay que esperar largas colas). Bajo la cúpula de 96m de altura  se encuentra la corona de San Esteban, símbolo de Hungría, protegida por miembros del ejército. En el exterior, en una esquina de la Plaza Kossuth, una figura sobre un puente recuerda a Imre Nagy, Primer Ministro húngaro, que en 1956 abandonó la disciplina comunista y fue ejecutado en 1958.

Monumento a Imre Nagy. Plaza Kossuth. Pest.

Monumento a Imre Nagy. Plaza Kossuth. Pest.

Ronald Reagan . Plaza de la Libertad. Pest.

Ronald Reagan . Plaza de la Libertad. Pest.

De camino a la Avenida Andrássy podemos hacer una parada en la Plaza de la Libertad donde, sin duda, encontraremos cosas curiosas, como el obelisco que rinde homenaje a los soldados del Ejército Rojo muertos durante el sitio de Budapest en 1944 o la estatua del presidente norteamericano Ronald Reagan, como homenaje por su ayuda al fin del comunismo.

Un poco más allá de la Plaza de la Libertad, está la Basílica de San Esteban (siglo XIX), un edificio de estilo neoclásico, en cuyo interior se conserva el brazo momificado de San Esteban

Catedral de San Esteban. Pest.

Catedral de San Esteban. Pest.

Detrás de la Basílica de San Esteban comienza una de las avenidas más importantes de Budapest, la Avenida Andrássy. A pocos metros está situado el edificio de la Ópera del Estado. Toda la avenida está llena de espectaculares edificios de finales del siglo XIX. En esta calle podemos visitar el Museo Casa del Terror situado en el antiguo cuartel general de la policía secreta nazi y posteriormente el de  la comunista, donde se documentan los tristes sucesos y prácticas que tuvieron lugar en este edificio. También museos como el Museo Franz Liszt situado en la casa donde vivió el famoso compositor húngaro o la Universidad de Bellas Artes.

El final de la Avenida Andrássy se abre en la monumental Plaza de los Héroes presidida por el Monumento al Milenario. Construido en 1896 para conmemorar el milenario del asentamiento en Hungría de la tribus magiares. Está formado por una columna de 36m de altura sobre la que se sitúa el Arcángel Gabriel que sostiene la cruz y la corona de San Esteban. La rodean dos columnatas con estatuas de reyes y personajes húngaros.

Monumento al milenario. Plaza de los Heroes. Varosliget. Budapest.

Monumento al milenario. Plaza de los Heroes. Varosliget. Budapest.

Castillo de Vajdahunyad. Varosliget. Budapest.

Castillo de Vajdahunyad. Varosliget. Budapest.

Városliget es un gigantesco parque situado detrás de la Plaza de los Héroes. En él podemos visitar el Castillo de Vajdahunyad. Sin embargo, no es un verdadero castillo. Se construyó como parte de las celebraciones del milenario en 1896 para ser un pabellón de exposiciones temporales. Fue diseñado como un conjunto de edificaciones que representaban los distintos estilos arquitectónicos. Alcanzó tanta fama que decidieron reconstruirlo en ladrillo y dejarlo de forma permanente.

Varosliget. Budapest.

Varosliget. Budapest.

 Varosliget. Budapest.

Varosliget. Budapest.

En el parque, además del zoo de Budapest, podemos visitar los famosos baños Széchenyi. Budapest está llena de estos balnearios que son muy visitados. Los baños Széchenyi son los más profundos y calientes de la ciudad. Sus aguas son ricas en minerales y tienen propiedades curativas. Dispone también de piscinas al aire libre que son muy visitadas todo el año.

Baños Széchenyi. Varosliget. Budapest.

Baños Széchenyi. Varosliget. Budapest.

Estación de Keleti. Calle Rakóczi. Budapest.

Estación de Keleti. Calle Rakóczi. Budapest.

De camino hacia el centro de Pest, pasamos al lado de la estación de trenes de Keleti pu,desde dónde parten la mayoría de los trenes internacionales. A partir de aquí entramos en otra de las grandes avenidas de Budapest, la Avenida Rákóczi. Palacios y edificios del siglo XIX adornan este primer tramo. Aunque muchos se encuentran abandonados y en ruinas otros han sido recuperados como el edificio que alberga el hotel  Novotel Budapest Centrum al lado de la plaza de Blaha Lujza. En esta plaza, al lado de establecimientos internacionales como Burger King o McDonalds,  podemos encontrar encontrar pequeñas pizzerías y restaurantes típicos. En las proximidades podemos encontrar el lujoso Corinthia Grand Hotel Royal en un antiguo edificio del siglo XIX.

Entrada Gran Sinagoga. Pest.

Entrada Gran Sinagoga. Pest.

A corta distancia de la plaza de Blaha Lujza  entramos en el Barrio Judio, en torno a la Gran Sinagoga de Budapest. Este espléndido edificio mantiene viva la memoria de los miles de judíos que fueron víctimas del Holocausto durante la II Guerra Mundial. Es el templo judío más grande de Europa y se construyó en estilo bizantino morisco a finales del siglo XIX. Junto a los múltiples restos del Holocausto podemos visitar en su patio trasero una escultura que reproduce un sauce llorón en cuyas hojas están grabados los nombres de muchas víctimas. El monumento fue costeado en parte por el actor húngaro estadounidense Tony Curtis.

Monumento al Holocausto. Gran Sinagoga. Pest.

Monumento al Holocausto. Gran Sinagoga. Pest.

Pastelería Gerbeaud. Plaza Vörösmarty. Pest.

Pastelería Gerbeaud. Plaza Vörösmarty. Pest.

La princesita. Plaza Vigadó. Budapest.

La princesita. Plaza Vigadó. Budapest.

Seguimos nuestro camino hacia el Danubio en dirección al Puente de Isabel. Poco antes de llegar cruzamos la calle Váci. Es la calle más comercial de la ciudad, con cientos de pequeñas tiendas donde podemos comprar de todo.  En su extremo está la Plaza Vörösmarty, en ella podemos visitar los famosos almacenes Luxus o la lujosa pastelería Gerbeaud fundada en 1858 y donde podemos saborear deliciosos cafés, pasteles y tartas. Al lado de la plaza se encuentra la estatua de La Princesita, inaugurada en 1989, pero que poco a poco se está convirtiendo en un símbolo para la ciudad.

Mercado Central. Pest-

Mercado Central. Pest-

En el otro extremo de la calle Váci se encuentra el edificio del Mercado Central. Fue reconstruido en 1999 y es un buen lugar donde encontrar productos típicos como quesos, salami, foie de pato o el típico pimentón húngaro. En la parte de arriba hay múltiples tiendas de recuerdos y alimentos así como restaurantes de comida rápida.

Mercado Central. Budapest.

Mercado Central. Budapest.

Monumento a San Gerardo. Monte Gellert.

Monumento a San Gerardo. Monte Gellert.

Al lado del Mercado Central está el Puente de la Libertad. Desde aquí podemos ver el Monte Gellért con el monumento dedicado a San Gerardo (Szent Gellért) que fue martirizado allí por los paganos. Si nos animamos a subir, podemos contemplar fabulosas vistas de todo Budapest desde sus 140m de altura.

Torre del agua. Isla Margarita.Budapest.

Torre del agua. Isla Margarita.Budapest.

Finalmente, merece la pena visitar la Isla Margarita. Es un islote situado en el medio del Danubio. Desde hace años es accesible a través de un puente, el Puente de Margarita. La isla es un gigantesco parque que incluye algunas ruinas medievales de interés. En cualquier caso, un paseo de aproximadamente dos horas nos permite ver todo el conjunto.

Jardín japonés. Isla Margarita. Budapest.

Jardín japonés. Isla Margarita. Budapest.

 

 

Cerezo

El milagro del cerezo (Leyenda de Japón)

Existe en Wakegorik, distrito de Iyo, un cerezo antiquísimo, el Jiuroku-zakura, o, mejor dicho, el cerezo del decimosexto día, llamado así porque en ese día del primer mes de cada año florecía – esto está calculado por el antiguo calendario lunar-, y solamente ese día.

Es costumbre del cerezo florecer, como todos sabemos, en primavera; mas este árbol famoso no seguía este hábito por la sencilla razón de que en su interior albergaba un espíritu humano.

Aconteció esto de la siguiente manera:

Samurai

Hace cientos de años vivía un samurai en Iyo y este árbol crecía en su jardín. El samurai era ya muy viejo; tanto, que había visto morir a todos los de su familia, hasta sus bisnietos, y ya no le quedaba nada en el mundo en que pudiera depositar su cariño más que el cerezo. La verdad es que él había visto crecer al árbol, se había columpiado en sus ramas de niño, y así lo habían hecho sus padres y sus abuelos, y hasta generaciones olvidadas.

Pero un triste año el árbol se secó y murió.El viejo creyó con ello que se le iba la vida y mandó no arrancar el árbol, juzgando que de esta manera reverdecería. Mas en vano; cada vez seguía más seco. Los vecinos, viendo las penas que pasaba el anciano samurai, reunieron entre todos dinero y le compraron un árbol (también un cerezo), el más bonito que había en la región. El samurai les hacía creer que con eso ya había quedado satisfecho; pero interiormente lloraba con amargura la pérdida del árbol querido.

Un día se le ocurrió una idea feliz. Era el día dieciséis del primer mes del año. Se fue a su jardín, solo, y arrodillándose delante del árbol, le habló de la siguiente manera:

— Dígnate, te lo suplico, florecer una vez más, porque yo voy a morir en tu lugar.

Todo el mundo cree en aquellas tierras que, siempre que se quiera, y que los dioses lo concedan, se puede cambiar la muerte de una persona por un animal o un árbol. Ésto se llama la permuta.

Entonces, debajo de aquel árbol ya seco,el samurai extendió unos lienzos blancos y, por encima, los mejores tapices de su casa, y se sentó encima, haciéndose el hara-kiri, según la costumbre de los samurais. Y el espíritu del samurai entró en el árbol, haciéndolo florecer poco después.

Y todos los años sigue floreciendo en el mismo día del mismo mes, a pesar de ser el más frío del año y cuando las nieves están aún en el suelo. Desde lejos vienen de los pueblos a verlo cubrirse de flores y a pedir al espíritu del samurai toda clase de favores.

Antología de leyendas (1955) – V. García de Diego – Ed LABOR

 

Calle Visconde da Luz (Coimbra)

Coimbra, una lección de sueño y tradición

Coimbra é uma lição

De sonho e tradição…

La importancia de la ciudad de Coimbra en Portugal tiene tres vertientes, política, artística y cultural. Durante la Edad Media fue capital del Reino (1131-1255) y en ella se estableció la primera dinastía de reyes portugueses, la Dinastía de Borgoña. En los siglos XV y XVI se convierte en un importante centro artístico, sobre todo bajo el mecenazgo del Rey Manuel I. La importancia cultural de Coimbra se centra en la Universidad del mismo nombre, fundada en Lisboa en 1290 por el Rey Dionisio I. Después de múltiples avatares, en los cuales la Universidad se traslada de Coimbra a Lisboa y viceversa, finalmente en 1537 se establece definitivamente en Coimbra llegando así hasta nuestros días. Es por lo tanto una de las universidades más antiguas de Europa.

Coimbra es una ciudad de 150.000 habitantes situada a orillas de río Mondego. Podemos llegar a ella en coche a través de la autopista A1 que une Oporto y Lisboa o por la A25 que une la frontera española (Salamanca) y Aveiro. En este último caso debemos desviarnos a la altura de Viseu. En ambos casos, las autopistas son de peaje.

Podemos empezar nuestro recorrido en la Plaza 8 de mayo. A un lado se encuentra el ayuntamiento de la ciudad (Câmara Municipal de Coimbra) y a continuación el Monasterio de Santa Cruz (s. XII), panteón de los primeros reyes de Portugal.

Plaza y café de Santa Cruz (Coimbra)

Plaza y café de Santa Cruz (Coimbra)

La entrada al monasterio sirve de improvisado escenario para actuaciones musicales durante las noches del verano. Unida al monasterio se encuentra una antigua iglesia del s XVI que ha sido transformada en cafetería, Café Santa Cruz.

Café de Santa Cruz (Coimbra)

Café de Santa Cruz (Coimbra)

Al otro lado de la plaza podemos comprar productos típicos de la zona en una tienda muy original Coisas e sabores , y pasear por pequeñas callejuelas en las que perderse y descubrir típicas tiendas, restaurantes, panaderías…

En ella hay muchos restaurantes y terrazas donde podemos comer comida típica portuguesa. De regreso a la calle Visconde da Luz (a partir de la Iglesia de Santiago la calle pasa a llamarse Rua Ferreira Borges) seguimos nuestro paseo. Un poco más adelante, a la izquierda encontramos uno de los accesos a la ciudad antigua.

Porta da Barbacã (Coimbra)

Porta da Barbacã (Coimbra)

Se trata de la Porta da Barbacã y unos metros más arriba el Arco y la Torre de la Almedina. Más adelante, cuando hayamos visitado la Universidad y la ciudad antigua, volveremos a encontrarnos en este punto. Podemos contemplar la belleza de esta zona tomando un café y unos “pasteis de nata” en la terraza de la cafetería World Needs Nata situada delante de la Porta da Barbacã.

Arco y Torre de Almedina (Coimbra)

Arco y Torre de Almedina (Coimbra)

Arco y Torre de Almedina (Coimbra)

Arco y Torre de Almedina (Coimbra)

Pasteis. World Needs Nata (Coimbra)

Pasteis. World Needs Nata (Coimbra)

Al final de la calle Ferreira Borges está la Plaza Largo da Portagem. Otro lugar muy agradable para tomar un café o un helado en cualquiera de sus terrazas.

En frente, el río Mondego y el puente de Santa Clara. Si estamos animados podemos cruzar el puente y visitar las ruinas del Convento de Santa Clara A Velha y el original Portugal dos Pequenitos, parque temático que reconstruye en escala reducida la historia de Portugal.

Para nuestro segundo recorrido nos situamos de nuevo en el Ayuntamiento. Ahora dirigimos nuestros pasos en dirección contraria a la ruta anterior, bordeando el edificio de la Cámara Municipal.

Mercado Municipal Don Pedro V (Coimbra)

Mercado Municipal Don Pedro V (Coimbra)

A unos 100 m por detrás del Ayuntamiento encontramos el Mercado Municipal Don Pedro V. Merece la pena un paseo por el interior para ver a las mujeres que vienen de los pueblos para vender los productos de la tierra.

Mercado Municipal Don Pedro V (Coimbra)

Mercado Municipal Don Pedro V (Coimbra)

Pasado el Mercado está el ascensor y el funicular que nos llevarán a la parte alta de la ciudad, directamente a la Universidad. Aunque podemos sacar un billete de ida y vuelta, es mejor sacarlo sólo de ida y bajar callejeando por la ciudad antigua. Una vez arriba paseamos entre los edificios de las distintas Facultades hasta llegar al recinto de la Universidad antigua. En este bonito recinto, dónde hoy se encuentra la Facultad de Derecho, se encuentra también  la Biblioteca Joanina, biblioteca de la Universidad de Coimbra, fundada en el s XVIII por Juan V.

Universidad de Coimbra

Universidad de Coimbra

También podemos subir a  la Torre de la Universidad y disfrutar de una incomparable vista de Coimbra.

Universidad de Coimbra

Universidad de Coimbra

 

 

 

 

 

 

Cerca de la Universidad podemos visitar la Catedral Nueva (Sé Nova), s.XVI; y el Museo Nacional Machado de Castro, un importante museo de arte que ocupa el antiguo Palacio Episcopal. Desde el museo podemos bajar callejeando hasta la Catedral Vieja (Sé Velha),románica del sXII , que tiene una característica apariencia de fortaleza. Desde aquí bajamos por calles empinadas, en muchos casos con escaleras, que nos conducen hasta la antigua entrada a la ciudad vieja, el Arco de la Almedina (s XI) y de nuevo estamos en la calle comercial de Ferreira Borges.

Museo Nacional Machado de Castro (Coimbra)

Museo Nacional Machado de Castro (Coimbra)

Coimbra es una ciudad con un gran patrimonio artístico y cultural. A pesar de ello no requiere estancias muy largas para poder visitarla. Es ideal para visitas de dos o tres días. Eso sí, siempre es un placer volver a perderse en sus calles.